Regar con Sol Directo y Nebulizar tu Bonsái

Mitos del Bonsái: Parte I Bonsai4me: Spanish Índice




bonsai bookbonsai book

Los libros de Harry Harrington, ya en español, por el traductor de bonsai4me.es

Bonsai Inspirations 1

Bonsai Inspirations 2

Los mitos sobre los bonsáis son un lugar común tanto en internet como en obra impresa y entre muchos grupos de entusiastas. Similar a los virus informáticos, sacan la cabeza de vez en cuando, se suprimen, y desaparecen de la escena pública durante unos pocos meses o años, antes de reaparecer de nuevo una vez tras otra.

En contra de todas las evidencias que se pueden presentar en la lucha contra estos mitos, sólo hace falta un titular llamativo para perpetuar el mito durante años: “debe ser verdad, lo leí en X libro de X autor”.

El vendedor de bonsáis ha leído el libro, el miembro de un club ha leído el libro, el participante de un foro ha leído el libro y el mito se difunde una y otra vez.

NEBULIZAR LOS BONSÁIS DE INTERIOR

Mi primera línea de ataque está dirigida al “nebulizar el bonsái a diario”.

Sobre todo entre los principiantes, se anima a nebulizar con agua los bonsáis con regularidad, en principio para incrementar la humedad alrededor del árbol. No hay duda que esto soluciona temporalmente la árida atmósfera interior en la cual se espera que vivan muchos bonsáis. Desafortunadamente, nebulizar sólo crea una atmósfera húmeda temporalmente.

Lo que frecuentemente ocurre es que el excesivo agua nebulizado o pulverizado se escurre de las hojas hasta llegar al sustrato. Un árbol nebulizado a menudo tendrá, en efecto, agua discurriendo por la superficie de la tierra. Esto suele crear una estructura de suelo donde la superficie está continuamente mojada y sin airear; algo que a menudo lleva a pobre vigor e incluso que se pudran las raíces, sobre todo en sustratos poco drenantes.

El otro problema con el agua escurriendo es que, mientras que la superficie del sustrato está húmeda e indicando que el árbol no necesita riego, el sustrato por debajo puede estar seco ya que no ha podido penetrar lo suficiente, pasado el primer centímetro de la masa de suelo. Porque el aficionado cree que la tierra está aún empapada, deja de regar directamente. ¿Cómo puedes saber si el sustrato está mojado o seco si la superficie está siendo nebulizada constantemente? Los árboles en interiores necesitan agua pulverizada una vez a la semana o cada dos: las hojas recogen polvo y la forma más sencilla de limpiarlas es con una pulverización o nebulización a fondo. Pero eso es todo.

NO REGAR NUNCA TUS ÁRBOLES A MEDIODÍA

Un mito muy relacionado con el anterior. Este nos instruye a no regar un árbol a pleno sol por el peligro de que se quemen las hojas bajo el efecto lupa de las gotas de agua.

Como todo residente en el Reino Unido, yo raramente (nunca) he conocido luz solar tan fuerte como para quemar hojas, por mucho que las gotas de agua magnifiquen la luz solar. Tengo grandes dudas acerca de que la superficie cóncava de una gota pudiera ser capaz de enfocar la luz sobre una hoja de ninguna manera.

Los casos anecdóticos de entusiastas que experimentan habitualmente temperaturas veraniegas de 37.7ºC (100ºF) o más, tampoco muestran experiencias de “quemaduras inducidas por agua” (¡!).

Mi primera razón para no creer este mito es que, si las gotas de agua causaran quemaduras en los bonsáis, ¿por qué no sucede nunca en el exterior, cuando llueve en un día de fuerte calor? Con seguridad el mito nos debería llevar a creer que los árboles a nuestro alrededor deberían quemar sus hojas, y posiblemente ser defoliados cada vez que hubiera un chaparrón durante el verano, ¿verdad?

Para citar a una fuente más autorizada, la profesora Amy Liang, en su libro “El Arte Viviente del Bonsái”, mantiene que “si la luz solar directa pasa a través de una gota de rocío, su energía es de sólo 0,2 calorías por minuto. Esto es, por tanto, incapaz de quemar hojas (…). Además, 12 ml de agua (10 veces una gota “normal”) absorbe aproximadamente 540 calorías de calor cuando se evapora, así que está claro que en vez de abrasar hojas, el agua ayuda a bajar la temperatura (de la superficie de las hojas)”.

Entonces ¿dónde se origina este mito? Creo que es posible que sea el resultado del viejo consejo de los jardineros de no regar durante el día. Las flores, y en particular las de plantas de temporada, se estropean si se mojan mientras están completamente abiertas durante las horas de luz solar. La razón tiene mucho más que ver con el fuerte impacto de las gotas en los delicados y ligeros pétalos de la flor que con cualquier efecto del sol.

Nebulizar con agua las hojas de los bonsáis de exterior puede ser útil para reducir los efectos de las altas temperaturas del verano y para limpiar el polvo de la superficie de las hojas, pero recordando la primera parte de este artículo, no es necesario hacerlo a diario y sólo al mismo tiempo que se riega, pues el sustrato lo necesita activamente.*

*Hay ocasiones en las que un árbol de exterior necesita pulverizaciones regulares, pero ello está limitado a casos específicos como los yamadoris/recolectados y aquellos árboles sanos a los que se les ha hecho recientemente algún trabajo mayor.