Efectos de la Lluvia en el Bonsái y Hábitos de Riego

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Los libros de Harry Harrington, ya en español, por el traductor de bonsai4me.es

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Es sobradamente conocido que seguir una correctas prácticas de riego es esencial para la salud del bonsái. Si permitir que se seque el sustrato matará un bonsái, el exceso de riego también.
Puesto que la mayoría de los bonsáis se tienen en el exterior, están sujetos a las condiciones climáticas de la zona y en particular a la imprevisibilidad de la lluvia (sobre todo en el Reino Unido). Puesto que es imposible calcular la frecuencia y cantidad de agua de lluvia que puede o no caer sobre un bonsái en concreto, es importante entender los efectos de la lluvia en el sustrato de un árbol, para poder así mantener los hábitos de riego adecuados.

Lluvia y Exceso de Riego
Si se mantiene de continuo, el exceso de riego puede fomentar la pudrición de las raíces, su escaso desarrollo y en conjunto un árbol enfermo. El sustrato debe regarse profusamente y entonces dejar que lentamente pierda humedad hasta que la superficie esté cercana a secarse, antes de volver a regar a fondo de nuevo. No permitir este periodo de tiempo entre riegos crea un suelo perpetuamente mojado, con falta de oxígeno, y que lleva a la prematura degradación de la estructura del sustrato y más tarde a la pérdida de salud en el sistema radicular y del árbol al completo.
Con todo esto en mente, ¿qué efecto tienen esos periodos de lluvia continua en la salud de las raíces de un bonsái al aire libre? Si llueve lo suficiente durante una semana o dos, seguramente el sustrato será incapaz de perder humedad y el bonsái efectivamente estará “sobre-regado”, eventualmente llevando a problemas de salud.
Una lluvia intensa durante 2 o 3 semanas no matará tu bonsái (a menos que ya tenga raíces muy débiles, dañadas o enfermas debido al exceso de riego, el humano, por un prolongado periodo de tiempo y/o si está en un sustrato muy compacto y retentivo). Periodos cortos de exceso de riego no dañan a un bonsái; es el exceso crónico de riego el peligroso para la salud de un árbol vigoroso, e incluso entonces sólo después de un par de semanas. Las raíces de un árbol sano son más que fuertes para soportar intervalos cortos de exceso de riego.
Si una lluvia constante no permite que se seque el sustrato o estás usando un sustrato orgánico que es un fracaso en drenar con la suficiente rapidez, se puede refugiar a los árboles debajo de otros más grandes, bonsáis o de jardín, o contra algún muro. También se pueden inclinar un poco las macetas para permitir un drenaje más rápido a través de uno de los agujeros laterales. Ten en cuenta que algunas macetas de bonsái sólo tienen agujeros de drenaje en el centro de la base: inclinar éstas tendrá el efecto contrario y dejará a las raíces sumergidas en las pequeñas piscinas de agua atrapadas en el tiesto.

Lluvia y Falta de Riego
La cantidad de agua que se recoge por la superficie del sustrato durante un periodo de lluvias a menudo es apenas suficiente como para penetrar más allá de la capa superficial. Es una relativamente pequeña cantidad en comparación con la recibida cuando se usa una manguera o una regadera específicamente en el árbol. Sobre todo durante el verano, no regar porque la superficie del sustrato está mojada tras haber llovido puede tener consecuencias desastrosas, si el grueso de la tierra de la maceta está, en realidad, seco.
A menos que la lluvia haya sido particularmente intensa y estés convencido de que el total de la masa del sustrato está completamente saturado, los bonsáis aún deben regarse tras la lluvia. Debe recordarse siempre que cualquier periodo en el que se seca el sustrato o daña seriamente al árbol o lo mata: periodos cortos o intermitentes de exceso de riego no causarán daños.

Lluvia y Sustratos de Bonsái
Si se usa una mezcla de suelo inorgánico (nada de turba/compost) es bastante difícil pasarse de riego. Hay otra razón más para no usar sustratos orgánicos: que se degradan más rápidamente con lluvias intensas y el exceso de riego humano. Un sustrato inorgánico de bonsái, que retiene agua suficiente para alimentar al árbol, pero que drena de inmediato cualquier exceso de humedad, reduce en gran medida la posibilidad de exceso de riego.
Todos mis árboles se quedan en el exterior todo el año, y en ocasiones están sometidos a semanas de lluvia, y no obstante ninguno de ellos ha sufrido nunca podredumbre en las raíces u otros daños como resultado del exceso agua mientras crecen en suelos inorgánicos.