Bonsáis de Interior

Bonsai4me: Spanish Índice

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Los libros de Harry Harrington, ya en español, por el traductor de bonsai4me.es

Bonsai Inspirations 1

Bonsai Inspirations 2

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No existen en realidad los bonsáis de interior o los árboles de interior. Todos los bonsáis son por naturaleza árboles de exterior y como tal deben ser cultivados: fuera de casa. Las únicas excepciones son unas pocas especies tropicales que no pueden tolerar las bajas temperaturas en ciertas épocas del año y que sin una fuente artificial de calor morirían.
Es relativamente común ver presentaciones de bonsáis en interiores en libros y revistas, pero hay que entender que se trata de sólo temporalmente: en Japón, los bonsáis se llevan al interior durante uno o dos días y son mostrados como parte de una presentación tradicional (o tokonoma), para volver a ser situados en el exterior cuando acaba la exposición.
Hay dos razones principales por las que los bonsáis de clima templado no se dejan en el interior en ningún momento. En primer lugar, todos los árboles caducos y las coníferas necesitan un periodo de letargo que sólo se activa con las temperaturas más frías. Sin este tiempo de inactividad, los árboles continuarían creciendo contínuamente durante más de dos años hasta que el árbol no pueda más y se presente el letargo: esta hibernación tardía es el último estertor, y a menudo suele ser fatal.
En segundo lugar, es difícil proporcionar las condiciones adecuadas de cultivo en el interior: dentro, los niveles de luz son más bajos, la tasa de humedad es muy pobre y los árboles sufren la falta de aire circulante. Para especies que son resistentes a las heladas, es mucho mejor cultivarlas fuera todo el año donde las condiciones son propicias para su salud y vigor.
Las especies tropicales de bonsái, por otro lado, requieren temperaturas superiores a los 10-15ºC (por norma general). En áreas de temperaturas frías de América y Europa esto significa que muchos bonsáis tropicales sólo pueden tenerse fuera durante los 2 o 3 meses del verano, y el resto del año se deben cuidar en el interior.

LUZ
En interiores, los niveles de luz son muy pobres. Aunque es poco perceptible al ojo humano, los niveles de luz caen rápidamente cuanto más lejos estés de una fuente natural de luz: se dice que esos niveles se reducen a la mitad por cada 50 cm que te alejes de una ventana, por ejemplo. Esto quiere decir que para la mayoría de especies de árboles los niveles serían muy bajos, incluso cuando se sitúan en el brillante alféizar (interior) de la ventana. Es necesario entender que el cristal filtra muchos de los rayos ultravioletas que las plantas necesitan para el proceso de la fotosíntesis; muchas especies pueden estar escasas de luz solar en una ventana orientada al sur incluso cuando el calor de la luz esté quemando sus hojas.
Los árboles que no reciben suficiente luz fracasarán en crecer con fuerza. Cualquier crecimiento tenderá a tener largos entrenudos y será “patilargo”. Las hojas se agrandarán demasiado en el esfuerzo de capturar la máxima luz.
Algunas especies tropicales sin embargo están acostumbradas a crecer en el suelo de los bosques (ficus, serissas y sageretias, entre otras) en sus hábitats naturales, donde es normal una luz escasa, y éstas podrán manejar la escasez de luz en interiores algo mejor.
Los árboles en interiores deben situarse en una ventana soleada y/o proporcionales luz con lámparas fluorescentes. Esto podría ser suficiente para muchas especies tropicales, pero probablemente aún sería demasiado oscuro para las habituales especies leñosas de zonas templadas.
Se pueden usar lámparas fluorescentes convencionales o luces de acuario, a unos 15 cm encima del árbol durante 12 -16 horas diarias, para complementar los niveles de luz.
No sitúes árboles en ese tipo de alféizares que se quedan entre la ventana y gruesas cortinas por la noche: la temperatura de esa zona puede caer rápidamente por debajo de la temperatura de la habitación

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