BONSAI: UNA INTRODUCCIÓN

Bonsai4me: Spanish Índice




bonsai bookbonsai book

Los libros de Harry Harrington, ya en español, por el traductor de bonsai4me.es

Bonsai Inspirations 1

Bonsai Inspirations 2

La práctica original china de colocar viejos árboles silvestres en recipientes, se exportó hace alrededor de 500 años a Japón, donde se convirtió en una forma de arte. Considerado como una novedad en occidente hasta principios del siglo XX, el bonsái ha sido acogido como una seria forma de arte horticultural por parte de la élite de la jardinería aquí en Gran Bretaña y en occidente en general. Se otorgan regularmente medallas de oro en las exhibiciones de bonsái en Chelsea y en las famosas exposiciones florales de Tatton Park, y se han celebrado un buen número de subastas de bonsáis en importantes casas como Sotheby´s en Londres.

La palabra “bonsái” proviene de las palabras chinas pun sai, que significan bastante literalmente “árbol en una maceta”.

Ese “árbol” puede ser una planta trepadora, un arbusto o un árbol. Es un error común entre los principiantes el creer que las plantas usadas para el bonsái son plantas “enanas” o incluso “plantas especiales para bonsái”. Es mucho más sencillo, bonsái puede ser cualquier arbusto o árbol. Por esta razón, el bonsái sigue las fases normales de las estaciones, floreciendo, fructificando y perdiendo las hojas.

El bonsái requiere estar en el exterior de la misma forma que las plantas homólogas “sin entrenar”.

Las plantas han evolucionado durante miles de años para sacar partido de la luz solar, el viento, la lluvia y los cambios estacionales. Cultivarlas dentro del artificial entorno de nuestras casas significa que van a tener que afrontar una iluminación pobre y bajos niveles de humedad. Tu árbol puede ser capaz de “existir” durante unos pocos meses dentro de casa pero así nunca prosperará. El cultivo contínuo dentro de casa casi siempre acaba en muerte, a menos que se le saque al exterior para recobrar la salud. Hay unas pocas plantas que pueden soportar el cultivo en interior durante cortos periodos de tiempo; a menudo son especies tropicales que necesitan protección frente al frío del invierno, pero incluso las especies tropicales requieren las condiciones del aire libre, una vez la amenaza de heladas primaverales ha pasado.

Un concepto importante que el principiante debe entender cuando se incorpora al arte del bonsái, es que la planta mantiene su pequeña estatura mediante la poda regular, sin la cual básicamente continuaría creciendo hasta que ya no pareciese un bonsái sino simplemente una planta ordinaria o un árbol de cualquier campo. Aunque las raíces de un bonsái se podan anualmente, eso no es “enanizar” la planta: la poda de raíces produce un pequeño y denso cepellón que permite al ejemplar ser plantado en un recipiente con la escala adecuada. Sin el podado la planta convierte sus raíces en un ovillo, enredado por toda la maceta, y pierde su salud y vigor. Durante el proceso de eliminar alrededor de 1/3 de las raíces cada año se puede introducir además sustrato nuevo en el tiesto, proporcionando espacio para que crezcan nuevas raíces.

Un bonsái puede variar en altura desde unos pocos centímetros hasta un metro o más. No hay un estricto límite de altura. Es tan simple como cultivar un árbol en una maceta y crear la imagen de un viejo árbol silvestre. Un bonsái consistente en un roble de 1 metro de alto puede parecer grande para un árbol “en miniatura” hasta que consideras que los robles alcanzan regularmente los 50 metros cuando se dejan sin podar.

Al principio, cuando comiences a formar y podar tus primeros árboles descubrirás que hay multitud de reglas “estéticas” en el mundo del bonsái, sin embargo éstas sólo deben considerarse como indicaciones, y deberías intentar observar y replicar la imagen de los árboles que crecen en la naturaleza a tu alrededor. Intenta crear un árbol que te inspire mientras conservas la sensación de que podría existir realmente en la ladera de una montaña o en lo profundo de un valle.

Un bonsái debería crear una imagen digna de ser repetidamente estudiada a la vez que mantiene sus belleza y forma naturales.